sábado, 10 de julio de 2010

Una semblanza del ganador del duelo

Retrato de José Vera conservado por una de sus hijas.
Quienes somos nietos de José Vera, que hoy somos muchos, nos hemos mantenido ignorantes en cuanto al conocimiento de algunos rasgos de la personalidad de nuestro abuelo, de la rama de los Vera-Agüero. Es de sospechar que esto se debe a que falleció cuando él era muy joven.

Por otra parte quien estuvo -desde un principio- enfrentada a la falta de su presencia física, quien se mostró preocupada por conservar algo (pertenencias variadas y recuerdos anecdóticos) de su padre, ha sido mi querida tía ALVA (acrónimo).

Ella fue quien me confió sus álbumes fotográficos más íntimos, muchos de cuyos elementos se muestran en este blog. Sin embargo y paradójicamente, es también ella quien precisamente estuvo siempre en las peores condiciones de contarnos algo de nuestro abuelo, debido a que nunca pudo tener a su lado la presencia de su padre: simplemente porque ella era muy pequeña cuando él partió a la eternidad.
Por su parte, mi propio padre supo heredar algunas fotografías que son elocuente muestra de algunos de los rasgos más significativos de la personalidad "del abuelo" José Vera. Estas fotografías son las que heredó de manera natural su hija ARVS, mi hermana.

José Vera en pose de galán con su guitarra, sentada su futura esposa.
Estas fotografías son las que presentaremos a continuación y muchos de ustedes querrán saber ¿cómo es que esas fotos llegaron a mis manos?

Tampoco "es para tanto" este hecho, puesto que apenas llegué a manipularlas con la intención de hacerles un cuidadoso escaneo para luego devolverlas de inmediato; sopena de un reclamo enérgico por parte de su actual depositaria.

Como ustedes lo saben, nunca fue mi intención acaparar, acumular o exhibir objetos antiguos reales; sino solamente mostrar -a través de Internet- fotografías de objetos, personas o paisajes; que habrían pertenecido a nuestros ancestros.

Así, podemos ver, que José Vera realmente ejecutaba la guitarra y cantaba, confirmando sus dotes de poeta y cantor que enamoraba a sus seguidoras amigas, entre las que se encontraba Baldomera Agüero; la que llegaría a ser después mi querida abuelita y madrina. Podemos notar también que José Vera era fumador.

Se dijo también que a José le gustaba mucho ir de caza; tal era una de las costumbres masculinas más enraizadas de la época. En la siguiente foto lo vemos portando su escopeta de caza y mostrándose en pose previa a la de tiro.

Si alguno de mis primos tiene la oportunidad de ver esta publicación, le pido que si dispone de alguna otra fotografía, me la haga llegar de inmediato; para exhibirla aquí mismo a continuación. Prometo: 1. devolución inmediata del original y 2. citar la fuente de quién hizo el aporte, pero solo si ése fuese su deseo.

José Vera en pose previa de tiro, con su escopeta de caza.

También, en los ambientes más allegados de la familia Vera-Agüero, se comentaba de que "el abuelo" habría sido también marinero militar. Lamentablemente, al menos para mí y por ahora, no dispongo de fotografía alguna al respecto. Sin embargo, no pierdo las esperanzas de que pueda contactarme alguien que tenga una fotorgafía u otro documento de mi abuelo vestido de marinero. ¿Sería mucho pedir?


José Vera se destacó también por expresarse siempre orgulloso de toda su familia descendiente. En la siguiente foto lo veremos mostrándose con una parte importante de su familia, en los amplios escenarios de la Estancia Sobremonte, en la región de San Pedro de Choya.

Obsérvese, que en la silla de montar aparece también José Raúl (mi padre), hijo preferido de José Vera. Ambos pueden verse inseparables, a juzgar por las fotos en que aparecen siempre juntos en las poses familiares.

José Vera montado con su hijo José Raúl, Baldomera Agüero al lado del potrillo y tres de sus hijos, en la Estancia Sobremonte; ubicada en los alrededores de San Pedro de Choya.
Foto carné de José Vera.
A la derecha, una foto de retrato, manchada y mal conservada, de José Vera., aparentemente extraída de un carné de identificación.

La siguiente fotografía, tomada en mayo de 2010, muestra un conjunto de objetos que pertenecieron a José Vera. Actualmente en manos de ALVA, quien los conserva orgullosamente.

Se muestran su billetera, dos petacas, un estuche (¿?), un calzador y un tirabotas1; este último es un objeto que se usaba para calzarse y estirar las trenzas de las botas de caña larga.


Objetos personales que pertenecieros a José Vera.
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¡Así de simple!

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1. tirabotas. (De tirar y bota).
Gancho de hierro que sirve para calzarse las botas. [RAE]

domingo, 6 de junio de 2010

El álbum de las tarjetas postales

miércoles, 2 de junio de 2010

El duelo de las tarjetas postales

Por aquéllas épocas -primeros años del Siglo XX- los mensajes de amor amplios se acostumbraban a enviar escritos por correo postal tradicional, esto es, en cartas o epístolas. Pero una suerte de mensaje breve (los SMS de la época) se establecía a través de las tarjetas postales. Eran un modo de escribir rápido palabras de amor dirigidas a las dueñas de nuestro corazón. Era una manera inmediata de mantenerse en contacto con la persona a quien le prodigábamos nuestros afectos. Hoy -por supueto- usamos el teléfono celular.

Decíamos en el artículo anterior, que se había establecido una suerte de duelo amoroso entre Julio y José por María Baldomera. Lo cierto es que este duelo realmente existió, pero solo a partir de un nutrido intercambio de tarjetas postales que le llegaban a Baldomera, en cantidad.
Si bien, no tenemos una historia completa de los hechos -como le gustaría a un historiador o periodista que se precie-, disponemos de tres tarjetas de Julio y otras cuatro tarjetas de José. Serán más que suficientes para imaginar la verdadera magnitud de la pasión que inspiraba este amor. 

Si estás dispuesto a ver y emocionarte con estas tarjetas, continúa leyendo haciendo click en el siguiente vínculo.

lunes, 31 de mayo de 2010

¿De dónde vengo exactamente?

En los primeros años del Siglo XX, en la Residendia Sobremonte ubicada en la Estancia Sobremonte, en los alrededores de San Pedro de Choya, residía la familia Espeche-Agüero. Fue una familia que hoy podríamos nombrar como respetable, prolífica y tradicional.

Este tronco familiar se destacó -como en casi todas las familias choyanas- por la belleza natural de sus hijas. La primogénita de este tronco, María Baldomera, tenía todos los encantos para merecer los galanteos de un preciado y prestigioso varón de la época, que pudiera pretenderla.

Por supuesto que los corazones de éstos enamorados varones latían muy fuertemente por esta pequeña damita. Tan fuertes eran los sentimientos amorosos que María Baldomera inspiraba en todos ellos, que hasta se declaraban capaces, de despositar a sus pies, la estrella más grande del cielo, al amanecer: el lucero del alba1.

Fueron muchos los platónicos enamorados, pero de entre todos, se destacarton dos, con tal fuerza social que hasta llegó a rondar la idea de un honorable duelo a muerte, para merecer a la bella María Baldomera.

El duelo realmente existió pero no en términos agresivos sino poéticos hacia la bella. Se estableció una suerte de duelo de poemas escritos de puño y letra.
Los dos varones fueron muy dignos adversarios en esta disputa. Uno de ellos era un caballero muy culto, cuya descendencia en Santiago del Estero fue de extrema importancia para el desarrollo del porvenir cultural de los santiagueños. El otro fue un varonil caballero de un físico privilegiado natural (no fisicoculturista) y con un temperamento natural de tal dimensión de bondad, que era muy querido en todo su entorno social.

Como resultado de esta puja amorosa, el segundo de los nombrados pudo imponerse sobre el primero, para formar así el tronco familiar de los Vera-Agüero, que finalmente también tuvo una prolífica descendencia (8 hijos) y un apreciado desempeño moral y social en Santiago del Estero.

Creo que el caballerísimo José Vera, más inteligentemente, supo ganarse primero el aprecio y la confianza plena de su futura suegra Nicéfora. Y esto no es algo que yo haya sospechado, imaginado o inventado. Puede leerse textualmente en la transcripción de su testamento ológrafo2, la confianza ciega que José había inspirado en Nicéfora.

Como ya lo anunciáramos antes, en este post, no hablaremos de ciencia basada solo en la razón, sino de profundos sentimientos pasionales que expresaron nuestros antepasados. Los invito a imaginar los entornos de la época a través copias fieles de los documentos reales que presentamos. Ejercitemos la imaginación con nuestras mentes entrelazadas con nuestros corazones.

Tiemblo al reflexionar y comprobar que quizá los sentimientos basados en el amor pasional, muy pero muy poco, habrían cambiado en casi toda la historia de la humanidad (en nada menos que 4 millones de años).  ¿Es que no estuvieron sujetos a la evolución Darwiniana? o es que se trata de una fuerza inmutable propia de la eternidad. 


Quien esto escribe es justamente uno de sus orgullosos descendientes, nieto y ahijado de María Baldomera. ¿Qué habría sido de mi?, si José Vera no hubiera consumado su amor pleno con María Baldomera? Hoy mi existencia habría sido virtual, ¿o no?


 ¿De dónde vengo yo exactamente?, me pregunto sintiendo la matraca de mis rodillas estremeciéndome de emoción. Pues vengo de una verdadera historia de amor, ¿quieren conocerla?

sábado, 29 de mayo de 2010

Una fotito y un comentario que la acompaña


Mientras preparo el informe que les tengo prometido (un romance ancestral y trascendental en la familia), quiero enviarles esta fotito que  me piantó un lagrimón y me sacudió el cucharón.
Los vértices del imaginario triángulo rectángulo (aproximado), que forman las ciudades donde viven estas personitas actualmente, tienen una hipotenusa de más de 1800 km.  Increíble, ¿no?

Les dejaré que adivinen (para variar) ¿quienes son estas tres hermosas niñitas? Ellas, actualmente siguen siendo primas y por supuesto amigas; aunque vivan a muchos kilómetros de distancia, entre sí. No perdamos de vista que el culto de estas amistades se mantiene y seguirá por siempre, gracias a Internet.

Y nada más, por ahora.