sábado, 29 de mayo de 2010

Una fotito y un comentario que la acompaña


Mientras preparo el informe que les tengo prometido (un romance ancestral y trascendental en la familia), quiero enviarles esta fotito que  me piantó un lagrimón y me sacudió el cucharón.
Los vértices del imaginario triángulo rectángulo (aproximado), que forman las ciudades donde viven estas personitas actualmente, tienen una hipotenusa de más de 1800 km.  Increíble, ¿no?

Les dejaré que adivinen (para variar) ¿quienes son estas tres hermosas niñitas? Ellas, actualmente siguen siendo primas y por supuesto amigas; aunque vivan a muchos kilómetros de distancia, entre sí. No perdamos de vista que el culto de estas amistades se mantiene y seguirá por siempre, gracias a Internet.

Y nada más, por ahora.

jueves, 27 de mayo de 2010

Otro toque de ternura

Estamos preparando un artículo que no tiene mucha ciencia ni razón, pero sí mucho corazón.

Se trata de un romance ancestral inédito que quiero presentarles en su aspecto más impactante, el que tiene que ver estrictamente con los sentimientos que se prodigaban nuestros ancestros.

Podremos comprobar las dimensiones de este gran amor que... Bueno, esto lo veremos en el próximo artículo.
Mientras tanto quiero presentarles una parejita de niñitos. Tienen que adivinar quiénes son. Es muy fácil para los parientes más cercanos. Lo parientes más alejados se enterarán a través de los comentarios que éstos harán, ¿si?

Algunas pistas:
  1. Ambos son hijos de un mismo padre y de una misma madre.
  2. Cada uno de ellos tienen un hermano cuyo acrónimo sería JRVS.
  3. Según el punto 1, ellos son también como Lucía y Joaquín Galán..
¿Quiénes son estos niñitos, tan romanticones?

Pueden aportar todos los datos que deseen a través de nuestros consabidos comentarios. ¡Manos a la obra!

sábado, 22 de mayo de 2010

Rafeaela de Vera Mujica, una historia real

Tomando de referencia a otras fuentes, miremos un poco la historia verdadera de esta virreina, una de las cuatro que reinaron en el Virreinato del Río de La Plata.

Ella, es originaria del sur de la provincia de Santa Fe, en una amplia y rica región conocida hoy como SanCor (Santa Fe - Córdoba), donde quizá haya tenido su asentamiento la estancia La Candelaria (al noreste de la provincia de Córdoba).

Digamos también que al oeste de la provincia de Santa Fe existe una localidad llamada Vera, ¿tal nombre tendrá algo que ver con este tronco familiar?

Rafaela de Vera y Mujica

La segunda virreina criolla fue Dª. Rafaela de Vera y Mujica, nacida en la ciudad de Santa Fe el 24 de octubre de 1753. Hija del Capitán Dº. Francisco Antonio de Vera y Mujica y Dª. Juana Ventura López Pintado, pertenecía al mismo linaje del Maestre de Campo Dª. Antonio de Vera y Mujica, que en 1680 comandó el ejército hispano que destruyó Colonia del Sacramento y Dª. Juana de Vera y Mujica Montiel, que por su casamiento con el Capitán Francisco Luis de Cabrera y Carvajal, entroncó su familia con linajes de la conquista y la colonización.

Criada en un hogar señorial, se caracterizó por su bondad y su marcada piedad católica siendo una constante su presencia en misas, fiestas religiosas, procesiones y vigilias.



Tenía 27 años cuando conoció al Coronel de Ingenieros Joaquín del Pino y Rozas, un viudo 30 años mayor que ella, padre de nueve hijos, que por entonces desempeñaba el cargo de gobernador de Montevideo.

viernes, 21 de mayo de 2010

Una pariente verdaderamente ancestral, la Virreina Rafaela Vera-Mujica

Nunca imaginé llegar a saber que tendría un paretesco ascendente, nada menos que de una virreina. Pero, si nos ponemos a meditar serenamente, todos nosotros seguramente los tenemos, simplemente porque no venimos del aire y por que no lo sabemos documentadamente a ciencia cierta; ésa es la única y sutil verdad.

Todos, de algún lado venimos y tanto de aquí o de más allá, siempre tendremos vestigios genéticos biológicos de sangre de gobernates, reyes o virreyes. Recordemos que la historia de la humanidad está plagada de hijos de gobernantes poderosos que tenían acceso carnal con una gran cantidad de súbditos. Por algún recoveco genético de esta naturaleza venimos a existir cada uno de nosotros.
Y en cuanto a lo que a mí respecta, no se equivoquen, vuelvo a decirles que no tengo veleidades aristocráticas, ni tampoco necesidad alguna de exhibir abolengo1; sino solo la simple curiosidad de saber quiénes fueron mis antepasados. Mi necesidad, realmente coincide -mucho más- con los objetivos científicos propios de la historia, como ciencia.

jueves, 20 de mayo de 2010

Tengo los datos del libro y más...

Hoy estuve en la Biblioteca 9 de Julio de calle Buenos Aires y Avellaneda, en la ciudad de Santiago del Estero. Desde un primer momento casi pierdo las esperanzas de encontrar la pista del libro que mencionaba aquí.

De pronto se me prende una lamparita: les comentaba a las bibliotecarias -siempre amables ellas- que había quedado tocado emocionalmente por la calidad de la pluma de este escritor, de quien tenía tan solo un fragmento de texto, que hablaba de la historia del pueblo de San Pedro de Choya; y que me parecía -por la calidad de sus textos y su forma de escribir precisa, campechana1 y cordial- que sería capaz de arriegarme a decirles que se trata de un buen escritor santiagueño (esto es verdad, así fue).
Por un largo rato las bibliotecarias se quedaron pensativas... luego, una de ellas me dijo: "Por la forma en que me dice Ud. que se expresa este autor y que sería santiagueño, ¿no será Orestes Di Lullo? Para mí fue como si estuviese hablando de la papa cultivada en África, no sé nada de literatura general y mucho menos de la literatura santiagueña. Sin embargo, me dijo: "Déjeme que busque entre algunos libros de Orestes Di Lulllo, tengo una corazonada".