sábado, 25 de septiembre de 2010

Mis tres descendientes... por ahora

Gracias a mi nuera Carolina con mi hijo Fernando (padres de Ana Carolina y de Federico Raúl) y a mi hija Ana Cecilia con mi yerno Ignacio (padres de Máximo), hoy puedo hablarles de mis tres descendientes. 
¿Los conocían?, es el momento de presentárselos:

Ana Carolina.






Estos tres pequeños seres han sido capaces de impulsarme a dar tres grandes pasos hacia la eternidad. Y, si a alguien se le ocurriese preguntarme ahora: "¿Estarás conforme, no?, mi respuesta va a ser irremediablemente y sin lugar a dudas: "No, no estaré conforme aún".

Quizá pueda empezar a conformarme y consolarme, recién a partir de la cuenta de siete nietitos. Hagan la matemática ustedes, ¿quieren?

Siempre me responden: "Claro, como no se trata de tu..."  ¿Quiénes han sido capaces de decirme eso?, quiénes pueden ser sino las mujeres. ¿Las mujeres de la familia?, no, ¡todas! absolutamente todas las mujeres.

Este pronunciamiento universal me da mucho que pensar y me obliga a ejercer la empatía con ellas. Algo de razón deben tener, ¿no?

Es por eso que:
Esta publicación, desde lo más profundo de mi corazón está dedicada a esas hermosas, valientes y decididas madres; que, con sus respectivos esposos, han sido capaces de iluminarme con estos tres fulgores divinos y hacerme muy feliz; ahora, en el inicio de la estación de las hojas ocre, de mi vida. 

viernes, 24 de septiembre de 2010

Mi abuelo materno... sí, tambien existió

Mi abuelo materno, no solo que también existió, sino que también tuvo lo suyo, muy bien marcado. Mi abuelo Daniel Scarpati fue un inmigrante italiano que llegó a la Argentina en 1917 (una año antes de la finalización de la Primera Guerra Mundial). Esta sangrienta guerra se sufría mucho en toda Europa. Él no perdió tiempo, ya vino acompañado de mi santa abuelita, doña Rosina Pavone, quien había perdido a todos sus parientes a causa de la guerra.
Daniel tenía su familia originaria de la bella zona italiana del Vesuvio, la ciudad de Sorrento, en las costas del Mar Mediterráneo y provenía de una caracterizada familia napolitana identificada por los apellidos Scarpati-Scarpato. Personalmente conocí la casona (solo mirar su fachada) de estos ancestros, ubicada en la ciudad de Sorrento en 1978.

Rosina era originaria de la ciudad y región de Campo Basso ((En el baricentro de la bota geografica de Italia.)) y tengo entendido de que no existen (eso creo, invetigaré) más referencias que la de que su familia fue exterminada durante La Gran Guerra.

Daniel exhibía (como su sobrino, el Gringo Scarpati ((Hijo de Constanzo Scarpati, un hermano, que tambien inmigro a Santiago del Estero.))), una gran capacidad para la música, a tal punto que fue capaz de ejecutar muchos instrumentos de viento (trompeta, trombón, etc.),  Tenía su conchabo como ejecutante de tuba, en la Banda de Música del Regimiento 18 de Infantería; con asiento -desde su creación- en nuestra ciudad de Santiago del Estero.

Actualmente el predio de este regimiento está ocupado por un destacamento de Gendarmería Nacional.

Viendo cómo estos genes se han repartido entre sus hijos, nietos y biznietos; puedo deducir el origen de los dones musicales de: mi propia madre Adriana Scarpati (pianista) y de mi propio hijo Marcelo Daniel (guitarrista y vocalista); que, por otra parte, lleva el legado de su nombre. Pero, debo aclarar que en este último caso confluyen genes de una multiplicidad de orígenes de entre los que se destacan los de Darío Daniel Suasnávar, su abuelo materno y también el de José Vera, mi abuelo paterno. No tenía por dónde escaparse genéticamente.

El apellido Scarpati ha creado mucho polos de desarrollo industriales en la Argentina, en la provincia de Buenos Aires y en la provincia de San Luis. Existe en Argentina una marca de Quesos Scarpati ((Por ejemplo Scarpati SA Quesos, Boquerón 195, Ciudadela.)) que pertenece a familiares de mi abuelo que siguieron otros rumbos de inmigración en la Argentina.

En San Luis existen muchos parientes con este apellido, pero se destaca un baqueano domador indio de caballos Oscar Scarpati que, con su personal filosofía, supo ganarse el respeto y la confianza para merecer un reportaje del periodista Mario Matich de TN Todo Noticias, en su prestigiosa serie «En el camino», hace no mucho tiempo, ¿lo recuerdan? Investiguemos un poco más, todos juntos, ¿quieren?

Otro de sus sobrinos Giulio Scarpati llegó a ser comisario de la Policía Federal Argentina, con destacada actuación en la dependencia de la PFA en Areolíneas Argentinas.

Quiero mostrarles una foto de Daniel Scarpati junto a su corta familia en su domicilio ubicado en la intersección de calles Jujuy esquina Juana Manuela Gorriti, de la ciudad de Santiago del Estero. Sí, el mismo domicilio donde, hasta hace muy poco, funcionaba el boliche balilable "Tusini".


Y aquí otra hermosa foto de estudio de Daniel Scarpati, tomada con su uniforme de invierno y de gala, junto a sus compañeros de "arma".


Seguiremos presentando fotos de Daniel Scarpati en próximas publicaciones.

Me consta que muchos de sus descendientes son lectores de estas publicaciones, les pido que hagan sus aportes en fotografías y/o comentarios y de la manera que les resulte más cómoda. No lo hagan por mí, no; háganlo por cada uno de sus propios hijos que sabrán valorar estas páginas, en un futuro no muy lejano.

Todos quedaremos a la espera de esos aportes, ¡muchas gracias anticipadas!

viernes, 17 de septiembre de 2010

Alguien que vivió en San Pedro de Choya nos revela datos asombrosos

Son relatos de pequeños detalles que nos permiten imaginar el entorno de la vida social y cotidiana de los primeros años del Siglo XX, en la región de Choya, al sudeste de la provincia de Santiago del Estero. No es muy difícil deducir de quién se trata dentro de nuestra familia, a juzgar por el relato, que es típico de una mujer y muy característico de ella.

No es ningún misterio, pasa que tengo la obligación de preservar las identidades de todos nuestros protagonistas, de la manera más cuidadosa posible, tal como lo expliqué oportunamente en este documento.

Con respecto a Choya donde nací, que fundara mi tatarabuelo, según contaba mi madre; era un pueblo muy particular porque era muy cerrado. La vida social que se desarrollaba solo entre sus habitantes nativos, nadie podía entrar, ni siquiera los de la capital de Santiago. Se la llamaba “República aparte”, por tener juzgado, cementerio, iglesia; todo lo necesario para su vida social, apartado y privado.

De tal dimensión social era la vida en esa época, que el gobernador de la provincia le pidió a mi bisabuelo Gómez Bracheri, la llave del cementerio de San Pedro de Choya. La respuesta de éste no tardó en llegar: “Si es macho que venga a buscarla”.

El pueblo de Choya era famoso por sus bellas mujeres y sus elegancias extremas. Vestían con modelos de Harrod’s y Gatt&Chávez. Estas prestigiosas tiendas inglesas, con sucursales en nuestro país, tenían los talles especiales de cada una de ellas. Ellas elegían sus arreglos a través de catálogos que les enviaban especialmente. Sus zapatos eran confeccionados a medida en la zapatería Frediani de la capital santiagueña.
Todo esto lo sé porque me lo contaba la señora Josefina Frediani de Gigli: que “sus padres y luego ella misma”, eran los propietarios de una fábrica de zapatos que confeccionaban calzados a medida en general y para ellas especialmente. Hoy sus nietos, que provienen de una tradicional familia santiagueña, tienen prestigiosas ópticas y otras empresas comerciales.
Iglesia de Choya y al lado la casa de Antonio Tula, que tenía
muchas habitaciones para huéspedes.

Fotografía gentilmente cedida por LEGT (acrónimo).
La iglesia de Choya bien conservada aun existe, pero el pueblo agoniza. Cada familia choyana tenía en los alrededores su estancia donde desarrollaban sus vidas de trabajo, en la agricultura y la ganadería.
La “Estancia Sobremonte” era la de mis abuelos, la estancia “La Aurora” de Vicente Espeche y Elvira Agüero, “Las Tejas” era de la Familia Navarro; “Los Posancones” de Bautista Espeche y Clemira Espeche (ellos eran primos hermanos y ella, hermana de mi abuela). La estancia “El Canario” era de la Familia Tolosa y “La Guardia” de Eudoxia Tula Tolosa (ver la foto de postal).
Anverso de tarjeta postal. Eudoxia Espeche, Teodomiro Tula y familia.
Fotografía gentilmente cedida por LEGT (acrónimo).
Muy cerca de allí, ya dentro de los límites de la Provincia de Catamarca, estaba la estancia “El Tala” de mis abuelos paternos. Esa propiedad quedó a nombre de Adelecia Vera. hermana de mi abuela paterna (madre de José Vera) y de José Espeche, que es el verdadero dueño de todas las propiedades de la zona de San Isidro y los campos. Mi padre no alcanzó a recibir absolutamente ninguna propiedad de manos de sus propios padres.
Reverso de la tarjeta postal donde pueden leerse los
nombres de las personas que aparecen al dorso.
Adelecia Vera era una persona tan gorda que mandó a construir un coche especial porque no entraba en los carruajes normales. La platería de José Espeche se perdió totalmente. Tenía hasta escupideras de plata.

Objetos de plata muy apreciados para la época.
José Espeche era primo hermano de mi abuela materna y hermano de mi abuela paterna. Fue cónsul en Chile y Perú; y como era ganadero pasaba ganado a Chile con arrieros al estilo de Domingo Sarmiento. Hacían el trueque de animales a cambio de platería y también la venta de animales. Murió soltero y, de tantas novias que tuvo, no se casó con ninguna.

Mis padres se casaron en la Estancia Sobremonte de mis abuelos y la fiesta duró una semana. Y, como soy alérgica a los papeles viejos, no pude llegar a la catedral para recabar más datos.
Yo solo quiero agregar que es muy especial el tratamiento de los nombres propios de los choyanos: Adelecia, Eudoxia, Clemira; son nombres patronímicos*, de orígen español, poco comunes y que por su extravagancia suenan muy raros a nuestros oídos.

Y hablando de cementerios quiero mostrarles un documento que pertenece al cementerio de San Pedro de Choya. "El muerto", según los términos aplicados en este documento, Pedro Alejandrino Agüero era un bisabuelo mío; el padre de mi abuela María Ramona Baldomera Agüero de Vera Espeche.

Calcule cada uno de ustedes cuál es su parentesco que le toca. ¿Les provoca resquemor o impresión?




Notas       ________

* patronímico, ca. [RAE]
   (Del lat. patronymĭcus, y este del gr. πατρωνυμικός).
1. adj. Entre los griegos y romanos, se decía del nombre que, derivado del perteneciente al padre u otro antecesor, y aplicado al hijo u otro descendiente, denotaba en estos la calidad de tales.
2. adj. Se dice del apellido que antiguamente se daba en España a hijos, formado del nombre de sus padres; p. ej., Fernández, de Fernando; Martínez,Martín. U. t. c. s.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Octaviano Vera, tucumano, radical y gobernador


Tengo en mis manos un ejemplar de la otrora prestigiosa revista argentina “Todo es historia”. Es el número 105, del año IX, que data de febrero de 1976.

En su portada se recrea un suceso ocurrido en marzo de 1922: “La elección de senador  por Tucumán provoca incidentes que culminan con el encierro de los legisladores en el Palacio de la Legislatura. Es un episodio más de la gestión de un gobernante jaqueado por todos lados, cuyo origen popular no fue suficiente para prevalecer sobre sus adversarios.”


El gobernante de quien se hace referencia es Octaviano Vera, el que por entonces (entre 1917 y 1923) luchaba y conseguía el cargo de Gobernador de la Provincia de Tucumán.

El autor del artículo al que aludimos es Carlos Páez de la Torre (hijo), escribe la siguiente introducción a su amplio artículo:  
     “¡Hable Verita, hable! Y el procurador Octaviano Vera, un escuálido quijote1 tucumano, derramaba el caudal incontenible de su oratoria sobre sus adictos.”

En el sumario y el epígrafe del artículo, puede leerse un breve resumen.

No deseo entrar en detalles políticos ya que el artículo -por sí mismo- nos ubicará perfectamente en el contexto de la época. 

Yo aquí deseo hablar de aspectos personales destacables de lo que no se trata específicamente en el artículo; dicho sea de paso, un artículo excelente, abundante en detalles históricos y políticos de todo tipo; que sabrá transportarnos a los sucesos que tenían como protagonista a nuestro ilustre pariente.

Pero lo que más nos interesa -en este artículo- es la filiación genealógica de Octaviano Segundo Vera2 con el fin de determinar el parentesco con los Vera de Catamarca, de quienes somos descendientes todos nosotros.

En principio ya sabemos que existen en la América Colonial una gran cantidad de descendientes Vera de España, a partir de los Vera y Aragón.

En nuestro bendito país, Argentina, los Vera son numerosísimos y están circunscriptos en las suguientes regiones:
  1. Catamarca y Tucumán,  
  2. La Rioja y noroeste de Córdoba; y 
  3. La Mesopotamia Argentina (Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe  y noreste de Córdoba).
    Las raíces genealógicas de Octaviano Segundo Vera provienen de un pueblito de la Provincia de Tucumán: Medina en el Departamento de Río Chico; probablemente como descendientes de los Vera de Catamarca.

    Si es que Jorge A. Vera Ortiz está leyendo estas líneas, es la palabra autorizada para rectificar o ratificar esta probabilidad. Le invitamos cordialmente a que nos responda, con su valioso aporte científico.



    Mostramos algunos recortes significativos sobre la vida política de Octaviano Vera. Resalta el hecho de que la bandera que enarbolaba en su lucha, era una alpargata.


    Al contrario de lo que podemos suponer, dada la época en que se desarrollaban estas luchas políticas, nunca estuvo ausente el humor épico. Prueba de ello es el siguiente recorte: "Los hombres de Vera".


    El 3 de agosto de 1927, una hemorragia cerebral acabó con la vida de Octaviano Segundo Vera.

    Era una tarde ventosa y triste. Acaso, de modo paradójico, ése Quijote escuálido y enfermizo sintió paz y sosiego en esos últimos días y no en sus momentos de triunfo y gloria, cuando desmañada pero esforzadamente quiso cambiar de un golpe las estructuras y los intereses de la difícil provincia, que el destino –y el voto popular- puso por un momento en su mano, enarbolando como un símbolo atrevido y populachero, una alpargata.

    Tales han sido las palabras del autor en el párrafo final de su artículo.

    Quienes deseen revisar el artículo completo, pueden accederlo mediante el siguiente álbum de imágenes, capturadas del original de la revista.



    NOTAS_______________

    1 quijote [RAE]
      (Por alusión a don Quijote de la Mancha).
    1. m. Hombre que antepone sus ideales a su conveniencia y obra desinteresada y comprometidamente en defensa de causas que considera justas, sin conseguirlo.
    2. m. Hombre alto, flaco y grave, cuyo aspecto y carácter hacen recordar al héroe cervantino. 
    2 Segundo [NDA]
       Su "segundo" nombre, es un legado de su padre que también se llamaba Octaviano.

    lunes, 6 de septiembre de 2010

    Encuentra a tus familiares y antepasados

    Si en estos momentos estás preparando tu soñado viaje al Viejo Mundo, bueno será enterarte sobre algunos antepasados que puedas tener allá, así como detalles de familiares y parientes, coetáneos o contemporáneos, por conocer o visitar.

    Hurgando viejos recortes de diarios encontré esta información que puede sernos muy útil. Existe en Buenos Aires un lugar apropiado para hacer una investigación genealógica exhaustiva. Es una prestigiosa institución denominada Family Search con larga trayectoria. Recomiendo tomar cuidadosamente los datos de ubicación de la institución ya que este artículo periodístico es bastante antiguo y su actual emplazamiento puede haber cambiado su domicilio hoy.

    Estoy seguro que algunos de nuestros lectores tienen esta información, por lo que les rogamos escriban un comentario para actualizar estas referencias.

    Artículo publicado en el diario La Nación que data de octubre de 2001.