viernes, 10 de septiembre de 2010

Octaviano Vera, tucumano, radical y gobernador


Tengo en mis manos un ejemplar de la otrora prestigiosa revista argentina “Todo es historia”. Es el número 105, del año IX, que data de febrero de 1976.

En su portada se recrea un suceso ocurrido en marzo de 1922: “La elección de senador  por Tucumán provoca incidentes que culminan con el encierro de los legisladores en el Palacio de la Legislatura. Es un episodio más de la gestión de un gobernante jaqueado por todos lados, cuyo origen popular no fue suficiente para prevalecer sobre sus adversarios.”


El gobernante de quien se hace referencia es Octaviano Vera, el que por entonces (entre 1917 y 1923) luchaba y conseguía el cargo de Gobernador de la Provincia de Tucumán.

El autor del artículo al que aludimos es Carlos Páez de la Torre (hijo), escribe la siguiente introducción a su amplio artículo:  
     “¡Hable Verita, hable! Y el procurador Octaviano Vera, un escuálido quijote1 tucumano, derramaba el caudal incontenible de su oratoria sobre sus adictos.”

En el sumario y el epígrafe del artículo, puede leerse un breve resumen.

No deseo entrar en detalles políticos ya que el artículo -por sí mismo- nos ubicará perfectamente en el contexto de la época. 

Yo aquí deseo hablar de aspectos personales destacables de lo que no se trata específicamente en el artículo; dicho sea de paso, un artículo excelente, abundante en detalles históricos y políticos de todo tipo; que sabrá transportarnos a los sucesos que tenían como protagonista a nuestro ilustre pariente.

Pero lo que más nos interesa -en este artículo- es la filiación genealógica de Octaviano Segundo Vera2 con el fin de determinar el parentesco con los Vera de Catamarca, de quienes somos descendientes todos nosotros.

En principio ya sabemos que existen en la América Colonial una gran cantidad de descendientes Vera de España, a partir de los Vera y Aragón.

En nuestro bendito país, Argentina, los Vera son numerosísimos y están circunscriptos en las suguientes regiones:
  1. Catamarca y Tucumán,  
  2. La Rioja y noroeste de Córdoba; y 
  3. La Mesopotamia Argentina (Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe  y noreste de Córdoba).
    Las raíces genealógicas de Octaviano Segundo Vera provienen de un pueblito de la Provincia de Tucumán: Medina en el Departamento de Río Chico; probablemente como descendientes de los Vera de Catamarca.

    Si es que Jorge A. Vera Ortiz está leyendo estas líneas, es la palabra autorizada para rectificar o ratificar esta probabilidad. Le invitamos cordialmente a que nos responda, con su valioso aporte científico.



    Mostramos algunos recortes significativos sobre la vida política de Octaviano Vera. Resalta el hecho de que la bandera que enarbolaba en su lucha, era una alpargata.


    Al contrario de lo que podemos suponer, dada la época en que se desarrollaban estas luchas políticas, nunca estuvo ausente el humor épico. Prueba de ello es el siguiente recorte: "Los hombres de Vera".


    El 3 de agosto de 1927, una hemorragia cerebral acabó con la vida de Octaviano Segundo Vera.

    Era una tarde ventosa y triste. Acaso, de modo paradójico, ése Quijote escuálido y enfermizo sintió paz y sosiego en esos últimos días y no en sus momentos de triunfo y gloria, cuando desmañada pero esforzadamente quiso cambiar de un golpe las estructuras y los intereses de la difícil provincia, que el destino –y el voto popular- puso por un momento en su mano, enarbolando como un símbolo atrevido y populachero, una alpargata.

    Tales han sido las palabras del autor en el párrafo final de su artículo.

    Quienes deseen revisar el artículo completo, pueden accederlo mediante el siguiente álbum de imágenes, capturadas del original de la revista.



    NOTAS_______________

    1 quijote [RAE]
      (Por alusión a don Quijote de la Mancha).
    1. m. Hombre que antepone sus ideales a su conveniencia y obra desinteresada y comprometidamente en defensa de causas que considera justas, sin conseguirlo.
    2. m. Hombre alto, flaco y grave, cuyo aspecto y carácter hacen recordar al héroe cervantino. 
    2 Segundo [NDA]
       Su "segundo" nombre, es un legado de su padre que también se llamaba Octaviano.

    lunes, 6 de septiembre de 2010

    Encuentra a tus familiares y antepasados

    Si en estos momentos estás preparando tu soñado viaje al Viejo Mundo, bueno será enterarte sobre algunos antepasados que puedas tener allá, así como detalles de familiares y parientes, coetáneos o contemporáneos, por conocer o visitar.

    Hurgando viejos recortes de diarios encontré esta información que puede sernos muy útil. Existe en Buenos Aires un lugar apropiado para hacer una investigación genealógica exhaustiva. Es una prestigiosa institución denominada Family Search con larga trayectoria. Recomiendo tomar cuidadosamente los datos de ubicación de la institución ya que este artículo periodístico es bastante antiguo y su actual emplazamiento puede haber cambiado su domicilio hoy.

    Estoy seguro que algunos de nuestros lectores tienen esta información, por lo que les rogamos escriban un comentario para actualizar estas referencias.

    Artículo publicado en el diario La Nación que data de octubre de 2001.


    miércoles, 1 de septiembre de 2010

    Démosle una sonrisa a la muerte, ¿se animan?

    Es posible que muchos de nuestros lectores actualmente estén en actividades muy parecidas a las mías, en plena investigación genealógica de sus propios parientes. Como ustedes ya se habrán dado cuenta, aparte de ser personalmente una perfecta rata de biblioteca, les aclaro que daría cualquier cosa para que alguien me permitiese revisar -aunque sea un poquito- los libros de actas de defunción que se conservan en los cementerios de todas las ciudades. Algún amigote con conocimientos de genealogía me comentaba que constituía el perfecto lugar para buscar huellas de nuestros ancestros. Y no es que tenga alma tardía de Principiante de Drácula, ni de Príncipe de las Tinieblas; sino simple curiosidad animal (¿morbosidad?), que me movilizaba mucho antes y ahora mismo; a propósito de la búsqueda activa de mis antepasados.

    Viene a mi recuerdo cuando en un crudo invierno, en pleno mes de julio, en mis tiempos de estudiante de ingeniería en Córdoba, con un grupo de amigos, nos gustaba salir en nuestras motonetas a viajar por diversión a la campiña cordobesa. En unos de estos viajes y en una noche clara pero sin luna, viajando por las proximidades de la ciudad de Río Segundo, divisamos las criptas blancas de un pequeño cementerio.

    Como una verdaderamente alocada diversión se me ocurrió desafiar a ¿quién de nosotros sería capaz de atravesar caminando ése cementerio?, plagado de "luces malas" y otras cosas feas.

    Todavía no recuerdo muy bién qué es lo que apostamos, pero me dí el gusto de cumplir serenamente con el desafío, ante la convicción de que tengo que temerle más a los vivos que a los muertos. Creo que apostamos un asado, que después me lo comí con extravagante y morboso gusto.

    Esto les cuento simplemente como pié de entrada para mostrarles una curiosa acta de defunción que yo no descubrí, ¡no!; pero lo hizo una lectora de nuestro sitio, que alguna vez fue una de mis alumnas de la UNSE (Universidad Nacional de Santiago del Estero), a quién le agradecemos su vivo interés.

    Pero, ¿de donde sacó este documento?, la verdad es que no lo sé, pero les aseguro que -su lectura- va a ser capaz de conmovernos y dibujarnos una sonrisa en nuestros rostros.

    Parece ser que el occiso "Manuel Chico" que no se trata de un pariente, pero que sí era un atorrante de aquéllos. Es lo que supongo van a deducir -sin inconvenietes- ustedes mismos, ¡que disfrutarán el documento! ¿Qué dije?

    miércoles, 18 de agosto de 2010

    Confirmado: ¡José Vera ha sido marinero militar!

    José Joaquín Vera Espeche
    vestido de marinero militar.
    Y llegó lo que estábamos esperando: alguna fotito o documento que nos pruebe que José Vera ha sido también marinero militar.

    ALVA me cuenta que esta fotografía fue tomada en oportunidad de su enrolamiento al servicio militar, nada menos que en la Armada Argentina. El servicio militar en esta fuerza -por aquéllos años- se realizaba por un período de 3 años, ¿qué les parece?

    Cadete naval
    Raúl Daniel Vera Scarpati.
    Pero allí no terminó su aventura. Entusiasmado con su especialización de artillero que alcanzó a obtener, se conchabó en la Armada Argentina por 5 años más. De esta forma tuvo la oportunidad de conocer muchos de los puertos más importantes del mundo, cuando todavía era un jovencito, en los primeros años del Siglo XX.

    Les confieso que no salgo del asombro, puesto que hasta hoy mismo nunca entendí ésa atracción inconsciente que sentía hacia los barcos de guerra, que supieron deslumbrarme. Lo atribuyo a los genes de José, de los que soy portador. ¿Será así?, estoy tentado a creerlo, ayúdenme ustedes a dilucidarlo.

    Quizá ahora pueda justificar y entender porqué yo -desde muy joven- sentía una atracción irresistible e inexplicable hacia los barcos de guerra. Todos ustedes saben que en mi más profunda ingenuidad -hasta hoy- me alisté como alumno de la Escuela Naval Militar, para seguir la carrera de la oficialidad de la Armada Argentina. Sinceramente, en ésa oportunidad, la sentía como una verdadera vocación.

    En efecto, estuve como alumno en esa prestigiosa escuela que fundó Domingo Faustino Sarmiento, dispuesto a graduarme de Guardiamarina, el rango menor de la oficialidad de la Armada Argentina. Pueden verme en la foto que les adjunto aquí como cadete de la Escuela Naval Militar Argentina.

    Sin embargo, tormentosos vientos de popa me soplaban hacia otros destinos vocacionales a los que no pude capear. Esos vientos me llevaron a la ciudad de Córdoba donde me gradué de ingeniero.

    Desafortunadamente, para mi humilde vocación de marino de guerra, al parecer había un fuego más ardiente en mis entrañas que me impulsaba a seguir la carrera de ingeniería, de la que ¡oh casualidad!, ¿también heredo de José?

    Y a propósito, y volviendo sobre los dones de José Vera, "el abuelo" como lo llamaba mi Papi, se comentaba en el seno de la familia que quienes descendemos de él poseemos cierta destreza y habilidad excepcional para los trabajos manuales, incluyendo el dibujo y la pintura.

    Y a las pruebas me remito, basta citar a Verónica Herrera una artísta en la construcción de imágenes religiosas para pesebres, a quien El Liberal (prestigioso matutino santiagueño) haya dedicado unas páginas en un suplemento social (más adelante presentaremos aquí).

    Y en este sentido, conversando con ALVA pude saber que José también alcanzó a ser nada -menos que- carpintero ebanista aficionado. Pero en verdad ese rasgo todavía no lo tengo documentado. Tengo entendido que existen muebles construídos por él en la familia.

    Es justamente el trabajo de investigación al que me abocaré desde ahora. De hecho en la propia familia y comenzando por mi padre, muchos de ellos se han destacado, primero como talentosos dibujantes y luego como carpinteros; y en general como grandes artesanos; pero siempre actuando dentro de sus esferas sociales privadas.

    Puedo citar a los hermanos Blanca, René, Raúl, (y gran parte de sus hijos donde me incluyo) como extremadamente habilidosos en ciertos trabajos domésticos como esterillar sillas y sillones, fabricación de muebles con materiales no tradicionales, el uso del alambre negro dulce para reparaciones varias ("lo atamo con alambre lo atamo"); y una gran cantidad de recursos para transformar objetos inútiles en prácticas soluciones para la vida cotidiana.

    Y una última cosilla que pude averiguar, es que el segundo nombre de José Vera es Joaquín. La razón de mantenerse este nombre en las sombras del desconocimiento, es que José realmente odiaba este nombre.

    Así es que el nombre completo de mi abuelo paterno es:

    José Joaquín Vera Espeche

    martes, 17 de agosto de 2010

    Una carta de José Vera a su esposa Baldomera Agüero

    En esta entrada intentaremos responder solo a una de las dudas que escribiéramos en el post anterior: ¿Cómo era nuestro abuelo José?

    Por supuesto que no podremos dar aquí una respuesta tan amplia que pueda abarcar todos los aspectos de su personalidad, pero hablaremos de un comportamiento que es determinante en la vida de José Vera: un pronunciado celo por su familia.

    Y la pregunta de ustedes seguramente será ¿cómo puedo yo deducir sobre tal comportamiento? y la respuesta es: de la misma manera en que ustedes mismos lo van a hacer. Y es más, no diré nada al respecto, al menos por ahora. Lo haré más adelante, en otra publicación. Pero, si alguno de ustedes de anima a ir adelantando una conclusión por escrito, ¡bienvenido será!, ¿si?

    Hurgando en el profuso material que me facilitaran oportunamente mis informantes, encontré un grupo de cartas (de color sepia que tengo ahora en mis manos), que son las que mi abuelo José Vera enviaba a Baldomera Agüero (su esposa) en el momento de tener que separarse del seno familiar por razones laborales. Estas cartas -unas 15 en total- han sido enviadas por José desde su lugar de trabajo en la zona de Choya, provincia de Santiago del Estero.